MORALES      Notas biográficas-críticas  
   

un uso por su diseño casi industrial pero al que somos incapaces de acceder, la liturgia de los exvotos y los rituales asociados al culto de las reliquias, la anatomía de la abstracción formal, plena de sugerencias y de lecturas en su recepción, así como los destellos del pop en la aplicación del colorido a las célibes máquinas del deseo.”

 

2000-2010

Comienza un década de una exuberante producción –compleja y depurada- que en cierta medida supone artísticamente una síntesis de toda su trayectoria.

Conoce a Augusto de Marsanich y a Juan Cuneo, directores de la galería El Catalejo, donde expondrá en varias ocasiones. El primero se convierte oficialmente en su marchante.

En 2004 participa en el “Salón Córdoba 1964” organizada por la Fundación Botí, rememorando la exposición que tuvo lugar en ese año donde se pudo ver las diversa tendencias estéticas que entonces. Morales participa dos obras de su etapa matérica.

En el 2006 tiene lugar dos grandes exposiciones de carácter retrospectivo: “Morales 50 Años de pintura” en el Museu Docesá de Barcelona y en el Musee du Montparnasse Paris patrocinado por Auberl Art Foundation.

Se edita un libro con tal motivo –actualmente de referencia dado su prolijo contenido– bajo la dirección de Charo Sanjuán.

En una de los escritos—del crítico de arte  italiano Luciano Caramel— podemos leer: “… la ‘metafísica’ de estas obras recuerda, en más de una ocasión, a la de De Chirico, pero de manera más extensa. Escuadras, maniquíes, espacios ‘metafísicos’ y otros son sólo el estímulo, la ocasión para invenciones totalmente diferentes (‘424’, `478`, `488`); y en otra dirección, puesto que se refiere sólo al espacio (‘529’) y también para ‘traiciones` y ‘distorsiones’  intencionadas...Se advierte a menudo, además, en estos cuadros, un sentido de misterio originado por la propia limpidez en los nexos alegóricos y sintácticos, desproporcionados respecto a una lógica referencial…”

En el año 2008 participa junto a Manuel Barbadillo, Federico Delgado y Luis Gordillo en la exposición Orígenes de la abstracción en la pintura sevillana (1953-1965)” en la Casa de la Provincia de Sevilla. El comisario de la exposición, Pedro Giménez de Aragón Sierra destaca la valentía de estos artistas en aquellos años, en donde el director de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría (Hernández Díaz, hasta 1976), sostenía que el centro tenia el firme propósito de formar “artistas cristianos”. También lamenta (curiosamente) el abandono de Morales de la abstracción en los años 60.

 

 

 

El 26 de junio 2009 mientras trabaja en su taller (estudio) sufre un accidente grave que requiere intervención quirúrgica urgente. Tras unos meses convaleciente retoma  su actividad artística.

 

2010-2018

En el último decenio su pintura mantenía una tensión entre lo figurativo y la abstracción, entre la representación de una ‘situación’ difícil de identificar (en la mayoría de las ocasiones), dado su entorno onírico y  simbólico, que sin embargo, nos ofrecía rasgos (muchos de ellos por su propia carga irónica e, incluso, burlesca) que completaban la inconmensurabilidad de los lenguajes pictóricos utilizados. La figura humana, a pesar de sus metamorfosis, es la ‘protagonista’.

A partir del año 2010, dichos rasgos van perdiendo su capacidad de orientarnos subjetivamente entre lo representado y nuestro mundo cotidiano, y sus cuadros comienzan a describirnos algo más indescifrable, en un lenguaje geométrico en el que predomina los colores planos; pero así y todo, como si fuera vestigios de la memoria, nos sentimos invadidos por algo, que aún es demasiado  humano.

Es el artista invitado en la Feria Internacional de Arte Contemporáneo MARB ART 2012.

En el año 2015 el Ayuntamiento de Córdoba presenta una muestra antológica de toda su trayectoria en dos salas (Sala de Orive y Casa Góngora) titulada “Pepe Morales Medio siglo de pintura”.

En el texto de presentación, del Catedrático de Literatura Antonio Moreno  Ayora, leemos: “...el espectador, tras su primer pestañeo, queda subyugado por cuanto el cuadro le muestra, le sugiere o le propone aprovechando una simbología o una inventiva que se asienta en recursos tan variados como el contraste, el movimiento, la mezcla de volúmenes y texturas o el simplismo. La posibilidad de reflexión, de extrañeza, de mezclar lo lúdico con lo onírico, lo perfecto, lo bello y lo defectuoso son etapas que circundan la lírica vivencial de Pepe Morales, que aprovecha el entorno para devolverlo en su pintura unas veces con realismo, otras perfilado con subjetividad que se enfoca desde el esquematismo o la sugerencia, pero siempre con una originalidad que singulariza su pintura y la hace interesante, incisiva, esperpéntica y con frecuencia bellamente decorada…”

En ese mismo año tiene en Milán una exposición con el título : Visibilininvisibile” en la que se pone de relieve la utilización y transformación de los ‘materiales’ a lo largo de toda su trayectoria como pintor.

Sede al Museo de Bellas Artes de Córdoba el cuadro “536”.

En el 2016 se le concede el premio de Artes Plásticas de los III Premios de la Cultura concedidos por el Ayuntamiento de Marbella.

 

 

 

A principio del año 2013 deja reposar sus pinceles. Decide que debe ‘descansar’. Su última obra finalizada, la numerada como “720” representa a un campesino de espalda y sentado, que contempla un horizonte de negras nubes y que parece esperar pacientemente  que caigan gotas de agua  dentro del cubo que reposa sobre una mesa.

 

 

 

En la noche del dia 17 de enero de 2018  en su estudio de Marbella, tras una ligera cena sufre un desmayo. Es llevado al hospital donde se le diagnostica un infarto cerebral irreversible. Sin haber recuperado la conciencia muere el día 19 a la 1 de la madrugada. Es incinerado en Córdoba al día siguiente.

 

 

 

 

 

 

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